LA CULTURA AGILE: ¿ EN QUÉ CONSISTE ?

Desde hace tiempo me preguntaba, al leer o escuchar sobre la Cultura Agile: ¿qué es? ¿en qué consiste?

La poca información que encontraba en internet no me aclaraba mucho la duda, y sólo hasta que me preparé mejor y además la empecé aplicar con algunos clientes, fue que la comprendí.

La Cultura Agile que se ha formalizado desde inicios del siglo propone una nueva forma de abordar los proyectos en las organizaciones. Pero no existe una definición única ni mucho menos, no sólo porque los especialistas la entienden de diferente forma, sino también porque el término Agile es en realidad muchas cosas. Podría iniciar diciendo que este concepto se contrapone al «efecto cascada» en el cual se basa la forma tradicional de visualizar la gestión de proyectos. Esta visión se basa en una planeación detallada, una estructura rígida y una evaluación de los resultados al final del proceso.

Los principios del Manifiesto Agile firmado por sus creadores son:

 

  • Los individuos y su interacción, por encima de los procesos y las herramientas.
  • El software que funciona, frente a la documentación exhaustiva.
  • La colaboración con el cliente, por encima de la negociación contractual.
  • La respuesta al cambio, por encima del seguimiento de un plan.

 

De estos principios se derivan las siguientes directrices de la Cultura Agile:

 

1.-Satisface a tu cliente

2.-Adáptate al cambio

3.-Entrega frecuentemente

4.-Trabajar con otros cotidianamente

5.-Motiva al equipo

6.-Conversa cara a cara

7.-Mide el funcionamiento

8.-Desarrolla de manera sostenible

9.-Busca la excelencia técnica

10.-Aplica la simplicidad en todos los ámbitos

11.-Genera diseños emergentes

12.-Retroalimenta y visualiza en retrospectiva

 

Ahora bien, la Cultura Agile tiene varias metodologías, algunas de las más relevantes son las siguientes, en forma breve:

 

  • DESIGN THINKING. Significa literalmente pensamiento de diseño, abordando problemas por medio primeramente de la empatía con el cliente y con colaboradores, y posteriormente definiendo correctamente el problema e ideando las posibles soluciones.

 

  • LEAN STARTUP. Se continúa en el proceso de resolver una problemática por medio de probar las posibles soluciones y aprender de esas experiencias.

 

  • SCRUM. Se inicia el proceso de iteraciones cortas, con «sprints» constantes que buscan generar de manera periódica entregables, bajo un método completo y con un equipo comprometido y autodirigido.

 

  • KANBAN. Apoyos visuales que antes eran casi exclusivos de las áreas operativas, y que facilitan el control del estatus de las actividades en su etapa de planeación, ejecución y terminación.

 

¿Moda pasajera? Parece que no. Sólo pasaría de moda si el entorno hiper dinámico, volátil y de incertidumbre en que que vivimos se volviera mas estable, lo cual es difícil de creer.

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